jueves, 3 de agosto de 2017

Árboles de Larroque

Atento a los blogueros que aún permanecen en pie. Mingaché diseñó una actividad comunitaria que consiste en reconocernos en nuestros árboles.
Con motivo del día del árbol entrerriano que se conmemoró el pasado viernes 28 de julio, nos pareció un buena manera de celebrarlo, invitar a los larroquenses y larroqueñas a mirar con atención a nuestros árboles, ver nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro en ellos, conocerlos para quererlos y cuidarlo. Y como una forma de registrar esta acción tomarle unas fotografías a lo largo de un ciclo anual, a un árbol, a una calle arbolada, a un montecito, aquello que despierte nuestro interés o movilice nuestros recuerdos, con personas o sin personas, y subir esas fotografías a un perfil de facebook creado especialmente para este fin que se llama justamente, Arboles de Larroque.
Al finalizar el ciclo veremos lo que resulta como documental o serie o fotográfica o exposición pública o lo que los participantes sugieran que se puede hacer con las fotografías y comentarios que las acompañen.
Quedan todos invitados.

martes, 23 de mayo de 2017

Saludamos a la JAPL

Saludamos a los amigos de la Junta Abya Yala por los Pueblos Libres en su décimo aniversario reproduciendo su documento.


 Imágenes integradas 1
  

JUNTA ABYA YALA POR LOS PUEBLOS LIBRES
Declaración en el 10° Aniversario
2007 -   23 de mayo   - 2017



Saludamos desde el litoral
a los hermanos fueguinos


y el árbol me dijo un día:
“yo también me llamo Juan” (A.Y.)

  
En el décimo aniversario de nuestro centro de estudios saludamos a los hermanos de Tierra del Fuego que declararon canción oficial la Marcha de las Malvinas. Vemos allí un símbolo de unidad y emancipación de la matria grande. También vemos una fuente de conciencia que revela la hegemonía del capital para afianzar el colonialismo y los privilegios no sólo en lo territorial sino por vías renovadas.
Decimos matria, al reconocer nuestra fuente común en la Pachamama, la madre tierra, que se expresa en la biodiversidad y allí la humanidad y las culturas.
A través del arte, los fueguinos nos recuerdan la agresión enquistada en el Atlántico Sur. Nosotros tomamos su testimonio para repudiar la colonialidad que sufre la Argentina toda, es decir, repudiar la prolongación del dominio territorial por distintos métodos, empezando por el predominio del capital financiero y las multinacionales, y las consecuencias de su imperio: el endeudamiento que compromete nuestro futuro, el saqueo de los bienes comunes, la enseñanza manipulada y el consumismo que nos convierte en engranajes y mercancías.
La causa Malvinas enciende la conciencia por la libertad y permite destapar sutiles modos de subordinación que en gran medida nos interrogan a nosotros, es decir, pueden revertirse desde la conciencia. Las Malvinas nos llaman a la emancipación en todos los planos, en el Atlántico Sur y en el continente. La colonialidad no es un mal que nos ataque sólo desde afuera: nos parasita desde adentro. Vemos sus frutos en: la propaganda, la destrucción del ambiente, la desocupación,  el hacinamiento, la fragmentación, y la concentración de la tenencia y el uso de la tierra.
Podremos derrotar el estado de servidumbre en la medida que tomemos nota de nuestra pertenencia al Abya yala (América), con sus territorios, pueblos, saberes, tradiciones, artes y luchas, recuperando juntos la armonía de la mujer y el hombre en la naturaleza y la vida cooperativa. De nosotros depende.

MALVINAS EN LA BANDERA
Sostenemos la importancia de incorporar en nuestra bandera nacional argentina a las Malvinas, en un punto rojo que simboliza la sangre derramada por la independencia, como bien lo escribió José Artigas hace 200 años al trazar la banda federal, y que muestra la continuidad de las luchas en nuestra conciencia por la libertad, el trabajo digno y el ambiente sano. Proponemos ese símbolo auténtico, cuando cumplimos 35 años de la recuperación de las Malvinas con la vida de nuestros hermanos, para hacer carne el sueño de Atahualpa Yupanqui: “hermanita, vuelve a casa”. Desde esa convicción antiimperialista no olvidamos a nuestros hermanos que entregaron todo, sea los que protagonizaron la guerra de las Malvinas, como los desaparecidos de la dictadura.

MODOS DE LA COLONIALIDAD
La decisión de los fueguinos (del pueblo, más allá del Estado) nos ayuda a extender esa conciencia decolonial a otros modos aviesos de usurpación, originados en intereses ajenos o en vicios de nuestra propias comunidades. 
1-Propaganda: la difusión interesada y sectorial se ejerce para la colonialidad del saber y del poder. Es un método de dominación por vías diversas: publicidad, selección de programas y noticias del día, trivialización de los temas, control de la tecnología –tevé, internet, celular, cine-, penetración de grupos poderosos en las aulas, las pantallas y las ONG, etc. Sostenida por banqueros, multinacionales diversas, estados, corporaciones, la propaganda manipula los deseos, crea falsos conocimientos y debilita nuestra capacidad de respuesta inmunológica. Esa propaganda es un obstáculo para la conciencia, y un aceite del sistema que nos quiere colonizados y enfermos en el consumismo y las banalidades, enfrentados, divididos y adictos. Aspiramos a que todos adviertan cuál es el estado de servidumbre a que la propaganda comercial pretende llevarnos haciéndolos aceptar como simpáticas las peores herramientas de opresión
2-Ambiente: hoy saludamos la recuperación de la conciencia sobre la armonía del humano en el ambiente y el conocimiento del agua como centro de la vida. Volvemos la mirada hacia las tradiciones de nuestros pueblos, en coherencia con los desvelos ecologistas cuando el sistema productivista y de saqueo ya exige a la tierra lo que no tiene. Debemos mirar la tierra no como espacio para los negocios, la especulación y el saqueo, sino como la Pachamama que es; inclinarnos ante sus ritmos y mensajes, sabernos no enfrente ni arriba sino adentro del paisaje. Al humano no lo mueven sólo los intereses económicos, el individualismo o la ganancia como motor (esa trampa capitalista), sino los saberes, la solidaridad, el dar sin esperar recompensas, la amistad, la independencia.
El dinero, la guerra, la propaganda se han unido para someter la vida a las minorías, manipulando incluso la voluntad de cándidas mayorías sobornadas con el consumismo, tras la destrucción de culturas milenarias. Pero ni las comunidades ni los saberes están todos sepultados ni la historia ha concluido. El conocimiento es la barrera más eficaz contra la propaganda y la contaminación. Nos queda abonar ese otro mundo auténtico desde la vida austera, liberada de la dependencia en que hemos caído del petróleo, el gas (peor aún con el fracking) y otras energías no sostenibles o excesivamente invasivas del ambiente como las represas en ríos de llanura, o altamente riesgosas y contaminantes como las plantas atómicas y la megaminería. Ese otro mundo será alentado también desde una retirada del humano para revertir su actitud invasiva que es producto de ignorar la complejidad de la vida y actuar sin saber. 
3-Trabajo: el régimen de extractivismo, contaminación, productivismo y manoseo de la vida arremete hoy con la robotización que deja al humano dos papeles: estorbo del sistema o engranaje del consumo (para lo cual inventaron el despilfarro de la obsolescencia programada por caso). Es hora de pensar en las causas y los efectos del maquinismo y la “inteligencia” artificial. Vemos industrias que ya prescinden del humano. Pero la tecnología no debe destruir ni el trabajo ni la biodiversidad en cada región, y tampoco obligar al uso de energías contaminantes). La economía de escala en el campo con organismos genéticamente modificados (y patentados) y un combo de químicos sea en agricultura como en ganadería no tiene licencia social. Grandes empresas eluden su obligación social (cajeros automáticos, contestadores automáticos, enormes sembradoras y cosechadoras, ensambles robotizados, industrialismo a escala, etc.
La colonialidad desprecia y oculta las alternativas, muestra un sistema como único, nos hace creer que no hay lugar para todos, que la desocupación es natural. Pero el trabajo decente para todos es posible y necesario. En algunos rubros bastaría con reducir las jornadas de trabajo, distribuir los bienes comunes con equidad y en comunidad, y salir de la vorágine del crecimiento económico permanente de unos pocos camuflado en el PBI. No vemos otra opción para los siete mil millones de habitantes del planeta que una vida austera, serena y compartida. Debemos estar atentos a los obstáculos que interpone el sistema para que las mujeres y los hombres despleguemos nuestras potencialidades. 
4-Hacinamiento: el círculo vicioso al que fuimos empujados por el capitalismo está destruyendo los bienes, aniquilando la biodiversidad y desplazando al humano para amontonarlo. El sistema extirpa al humano de su entorno y de las fuentes de trabajo digno, a las que tiene derecho para hacerse de alimentos sanos y techo, y lo empuja a barrios hacinados, fuentes de enfermedades como la violencia estéril y las adicciones. Es la nueva marca del racismo. Los contrastes de este principio de siglo son ya inocultables: por un lado, mujeres y hombres embarcados en un retorno a la vida complementaria, conscientes del valor de la comunidad. Por otro lado, la modernidad sostenida en una visión reduccionista del humano frío, individualista, atropellador, apurado, donde unos pocos calculan la reducción de poblaciones y especies para sostener sus privilegios. De ahí a las adicciones, la violencia, el femicidio, un solo paso.
Se impone entonces la necesaria expulsión del gran capital (banqueros, terratenientes, grandes grupos y cadenas) y la conversión de sus pretendidas propiedades en espacios para la vida y el trabajo comunitario, con celo por la soberanía particular de los pueblos, entendida como una autonomía participativa, comunitaria, que respete tanto los modos regionales como la unidad de los pueblos.
5-Fragmentación: el sistema de pensamiento fragmentario tiene buena prensa (propaganda) y es fruto del atropello. Más peligroso si lo aceptamos con resignación y colocamos en un escalón inferior los otros modos de pensar, conocer, comunicarse, de vivir en suma, que tejimos los humanos de Abya yala y del mundo. La fragmentación como sistema de pensamiento se expresa también en la práctica en el tradeunionismo de nuestros sindicatos, la mayoría dispersos, mirando los problemas comunes como ajenos y por eso estériles. Los sindicatos tienen como misión la libertad y por tanto la destrucción de los mecanismos de opresión. Pero han restringido su campo de acción en muchos casos a la defensa de intereses corporativos, la negociación de salarios (con resultado dispar) y la recreación, y se han resignado.
Sin perder de vista su función, además de curarse de la burocracia enfermante, los sindicatos deben atender hoy problemas que antes no se veían con claridad, como los derivados de la destrucción ambiental que nos pone al borde de un abismo. Contaminación del agua y el suelo, pérdida de biodiversidad, son temas centrales para la vida y el trabajo, como la modificación climática que (como la inflación) afecta principalmente a los desposeídos. Si los sindicatos no se impregnan de los saberes milenarios del Abya yala; si no abandonan su mirada localista y abren los ojos ante la situación de la vida en el planeta (incluidas las hambrunas de hoy) se harán funcionales al sistema economicista, productivista, consumista, es decir, a la mentalidad occidental. La biodiversidad está dando gritos que los sindicatos no oyen por ahora, fragmentados como están. El problema del agua es nuestro porque los trabajadores tomamos agua, el problema de la velocidad porque los trabajadores morimos en accidentes de tránsito (21 por día en la Argentina, mayoría niños y jóvenes); el problema del suelo y el subsuelo y la relación con la naturaleza porque los trabajadores somos parte del paisaje y no meros espectadores, el problema del hacinamiento porque allí el humano está preso; e incluso (y principalmente) el problema del capitalismo y el consumismo, ¿qué nos impide colocar esos temas profundos en el centro?
6-Tierra: ante el proceso de concentración de la propiedad, urge preservar la biodiversidad, las cuencas, el arraigo, el trabajo comunitario, y garantizar la vida sostenible de las especies a través de una actitud de mínima invasión humana. Se impone el cuidado de los alimentos sanos, diversos, en cercanía, la protección del suelo y el agua. La manipulación genética de las semillas de los alimentos y su patentamiento por multinacionales son ejemplos de la destrucción acelerada de la vida a través del producto más brilloso del sistema que es el capitalismo.
El endeudamiento externo, la especulación, la corrupción a escala, la presencia abusiva de la metrópolis en las decisiones, el fraude del régimen representativo (delegación obligada) que pone al Estado al servicio de la alta burguesía, son algunos de los complementos del sistema de opresión instalado y del relato mentiroso. Así pretenden sepultar la participación. Incluso llamando “democracia” a la plutocracia. Otro eje del sistema: el retorcido régimen impositivo sobre los alimentos, y las desigualdades.
Lo nuestro es comunicación en vez de propaganda; ambiente sano en vez de erosión y contaminación; trabajo digno en lugar de hacinamiento; mirada integral en lugar de fragmentaria; tierra en comunidad y alimentos sanos en vez de avaricia y saqueo: ¿qué organizaciones enfrentarán los desafíos del siglo XXI?
Por eso el mensaje de Tierra del Fuego nos resulta vivificante. Por el vivir bien y bello y buen convivir, por la vida comunitaria sin exclusiones, por el arte en todas sus manifestaciones, por el trabajo digno, por la participación informada de los pueblos, por la preservación de la naturaleza y allí el humano austero y libre, sin mandones.

Junta Abya yala por los Pueblos Libres –JAPL-
23 de Mayo de 2017.

A 10 años de la fundación de nuestro centro de estudios el 23 de mayo de 2007, bajo la luz de José Artigas, Atahualpa Yupanqui, Aníbal Sampayo y nuestros pueblos milenarios. Y a 20 años de las sabias luchas civiles del litoral contra el represamiento del Paraná Medio y por la libertad de los ríos.


Juan Antonio Vilar                            Alberto Dorati
Profesor                                              Periodista
Presidente JAPL                                Vicepresidente JAPL

miércoles, 22 de marzo de 2017

Una reflexión sobre comentarios e intenciones

TODOS CON BUENA INTENCIÓN.
Uno tiene cada vez más la sensación de que desde hace algún tiempo (que no puedo precisar) dejamos de debatir alternativas sobre los fundamentos profundos, sobre el ser de las cosas para quedarnos con una triste discusión sobre las diferentes formas de hacer lo mismo.
Recuerdo hace unos tres años, en medio de una campaña a favor del arbolado público que estaba siendo podado con saña por el estado municipal, me abordó al pasar una vecina compungida por lo que habían hecho con los árboles del frente de su casa, que a su parecer quedaban “como un plumero con unas pocas ramas y hojas en la altura”. Entusiasmado porque entendí que se sumaba a nuestra campaña, que era alguien que comprendía nuestro mensaje, entré en diálogo con ella, en parte compadeciéndome con ella y en parte tratando de ampliar su visión hacia todo el arbolado y fundamentando la necesidad de tenerlo sano, abundante,  variado y adecuado. Fue entonces cuando ella me ‘explicó’: “no se pueden podar de esta manera hay que cortarlos así” y realizó con sus brazos un gesto de horizontalidad que indicaba una poda a la vieja usanza, aún peor que la nueva, que dejaba todas las ramas truncas como muñones un poco más arriba del tronco. Es decir no se cuestionaba la improcedencia de la poda dañina, innecesaria, fuera de época, sino su forma. Fue casi como comprender que nuestra campaña estaba fracasando.
Hoy leo un interesante artículo en diario La Capital (http://www.lacapital.com.ar/lapidario-informe-la-onu-los-danos-que-provocan-los-pesticidas-n1353224.html), que se refiere a un “Lapidario informe de la ONU sobre los daños que provocan los pesticidas”, y me encuentro con los comentarios de lectores; muchos y variados. Pero estos cuatro (que quiero comentar) estaban consecutivos y me llamaron la atención porque tienen toda la apariencia de estar bien intencionados y buscar un aporte al tema desde algún conocimiento válido aunque parcializado. Y como dice el proverbio: “una verdad a medias es una mentira completa”, aun cuando no haya intención de engañar, aun cuando sea sólo desgano por hacer el esfuerzo de comprender el todo. Para evitar la costumbre moderna de criticar a la persona y centrarme sólo en las ideas, reproduciré los comentarios ocultando los nombres.

Es cierto que existe en la sociedad moderna la lamentable tendencia a realizar sólo aquellas actividades que son negocio… Es cierto que podemos producir ecológicamente, hay mucha gente que lo está demostrando cada día… Es cierto que existen pesticidas naturales cuyo uso tiene la ventaja de no incorporar al ambiente productos extraños a él… Pero el concepto de “pesticida ecológico” es en sí mismo una contradicción, aunque evidentemente no hay mala intención, pero no se puede matar en nombre de la ecología, la ecología es fundamentalmente respeto por la vida en todas sus formas, en el ecosistema no hay pestes, no hay plagas, no hay malezas, hay simbiosis, hay competencia, hay cooperación y hay muerte sí, pero nunca la matanza indiscriminada de toda una especie o varias.
Entonces el comentarista siguiente parece apoyar al comentario anterior, y con buena intención dice:

Pero su error da pie al siguiente comentario que le responde directamente:


Una verdad bien intencionada pero que logra sólo desviar el tema de conversación olvidando que esa verdad no hace menos cierto que nos están inundando los campos, las ciudades, los arroyos y las napas con venenos de todas clases.
Entonces aparece la opinión quizás más peligrosa, porque con sus citas y comparaciones tiene visas de erudición pero es la menos bienintencionada. 
Comienza como acordando con el artículo del diario, pero de entrada, donde el informe de la ONU dice: “200 mil casos de envenenamiento por año”, el comentarista dice “no son inocuos” y además cita a Paracelso para decir “ninguna sustancia lo es”, con lo cual altera absolutamente su inicial frase “totalmente de acuerdo”.

Después olvida (y ahora no sé si descuidada o intencionalmente) que los productos usados en la época de Paracelso, venenos o remedios, eran naturales y que en “500 años” se fabricaron muchas sustancias tóxicas artificiales y se hicieron muchos otros descubrimientos, entre ellos el de los disruptores hormonales, sustancias capaces de provocar alteraciones graves en nuestro organismo aun en dosis imperceptibles y que por lo tanto ya no es cierto que “la diferencia es la dosis” aunque lo afirme Wikipedia.
Más adelante agrega: “también es cierto que entre quienes los manipulan, algunos lo hacen irresponsablemente. Por ello nació la red de Buenas Prácticas agrícolas”. Sumándose así al discurso oficial, propagandístico y mendaz del modelo agroindustrial… No son ‘algunos’ los que manipulan irresponsablemente los agrotóxicos, son ‘casi todos’, esto lo vemos a diario y en cualquier parte de nuestra región agrícola: operarios sin protección, fraccionamiento a la vista y en medio del pueblo, lavado de máquinas en cualquier lado, fumigadoras circulando en medio de la gente, escuelas rurales fumigadas y sin aviso, vecinos que creyeron en la ‘inocuidad’ y usan tóxicos en las veredas, en los terrenos, municipios que los usan en los parques, en los cementerios  en los hospitales, aviones que vuelan sobre las ciudades, etc, etc, etc. La red de B. P. A. es, al igual que el difundido discurso de Responsabilidad Empresarial sólo otro concepto vacío destinado a lavar los culos sucios de las empresas. Además, suponiendo que TODO esto se arreglara, aun así, tendríamos cientos de miles de hectáreas y miles de kilómetros de arroyos inundados de millones de litros de agrotóxicos, ¿De qué B.P.A. hablamos entonces?.
Y sigue: “charlatanes de feria que se enmascaran y se autoproclaman defensores de ambiente, pero cuando le corrés el velo ves que responden a ruines intereses políticos o inmobiliarios”… Qué decir de esta enroscada frase… que hay charlatanes de feria, seguro que los hay, algunos dicen defender el ambiente y otros no… Que hay ruines intereses políticos e inmobiliarios no cabe ninguna duda, tanto entre algunos que dicen defender el ambiente como entre otra inmensa mayoría a la que el ambiente les importa un ápice. Si es por lo que podemos ver por la región litoral - pampeana, muchos negocios inmobiliarios y muchos intereses políticos, ruines o no, son realizados por productores de soja que no se caracterizan principalmente por decir que defienden el ambiente. Entonces ¿Cuál es el sentido de esa frase si no es engañarnos como lo haría un verdadero charlatán de feria?
Luego viene la parafernalia, que podría ser cómica si no fuera casi canallezca, de acusar a la periodista de “doble moral” porque “tal vez haya recibido con agrado flores tratadas con químicos”… “tal vez en su casa coma con gusto un rico asado”… “tal vez coma frutas tratadas con insecticidas”… “tal vez contamine las napas en un barrio sin cloacas” etc… Y las afirmaciones tiradas como al descuido con pretendida veracidad: “muchos litros de agua conteniendo lejías alcalinas del jabón de su lavarropas automático”… (Porque se pueden garantizar las B.P.A. pero no las B.P. Domésticas); “sin más auditoría que sus propios controles”…(Estas empresas no practican la R.E.); “sólo nuestra torpeza o nuestra mala intención nos conduciría a dejar afuera de la discusión”; (como si alguien quisiera dejarlas afuera).
Para cerrar nuevamente con otra afirmación propia del modelo económico extractivista, que evidentemente el comentarista ha asumido en toda su terrible capacidad de manipulación: “si pudieran combatir malezas con perfume, lo harían, pero es imposible. De igual modo a la industria le resulta imposible cambiar algunos procesos, y a la población le resulta imposible prescindir de los actuales sistemas productivos que satisfacen sus necesidades.” Basta andar un poquito, escuchar otras voces, “correr el velo” manipulador para saber que hay mucha gente: pequeños campesinos, hortelanos, profesionales, empresarios, amas de casa, padres de familia, abuelos sabios y jóvenes en búsqueda, y hasta pueblos enteros, que producen sin contaminar, que buscan y encuentran alternativas al modelo imperante, que demuestran permanentemente que es posible otra forma de producción; luchando siempre contra las presiones del mercado, contra la arrogancia capitalista y hasta contra la opresión violente de los que tienen más.
“Se trata de esta economía del mercado total…” nos dice Franz Hinkelammert. “… en nombre de este mercado total se sostiene hoy que no existe ninguna alternativa…”, que el mercado total es “la única alternativa para la cual no existe ninguna otra. Pretende ser el fin de la historia≫, la solución total de la historia, la sociedad, que no conoce sino cambios cuantitativos, pero que ya no tiene historia”, agrega el autor en su interesantísimo libro “El nihilismo al desnudo”.  
Pero esto no es verdad, y debemos entenderlo, saber que el cambio es posible, es más, que ya está en marcha. No dejemos que se nos manipule de esta manera; no nos sumemos a esta locura del suicidio colectivo.

Como dijo SIMÓN RODRÍGUEZ:  “No es sueño ni delirio, sino filosofía …, ni el lugar donde esto se haga será imaginario, como el que se figuró Tomás Moro; su utopía será, en realidad, la América” … “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus Instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos.”

miércoles, 12 de octubre de 2016

Encuentro suspendido

La Clase abierta "Despertando sueños" programadsa para el viernes fue suspendida por razones que escapan a nuestros deseos y organización.
Por le momento no hay nueva fecha.

sábado, 8 de octubre de 2016

Asambleístas repudian la extracción de arenas para fracking en Gualeguay

Paraná, 5 de octubre de 2016

Sr. Gobernador Gustavo Bordet,
Sr. Intendente de Gualeguay Federico Bogdan
Sr. Ministro de Energía y Minería Juan José Aranguren
____________________________________________


Referencia: protección de humedales
y proyectos de Parque industrial en
Puerto Ruiz y extracción de arenas
para fracking en el río Gualeguay.


De nuestra mayor consideración:
Nos dirigimos a Ustedes para manifestarles nuestras inquietudes por estos puntos que enumeramos a continuación.
1-Cómo compatibilizar la determinación de los entrerrianos contra la fractura hidráulica, expresada en casi 40 ordenanzas municipales y en un proyecto consensuado de ley provincial con vistas a su prohibición, con el proyecto de Parque Industrial en Puerto Ruiz, Gualeguay, que involucra entre otras cosas la extracción de volúmenes excepcionales de arenas especiales para fracking, de la mano de empresarios ya conocidos como el grupo Gualtieri.
2-Frente a las necesidades de arraigo y empleo, por qué no se avanza en ciudades como Gualeguay en proyectos compatibles con los planes locales, la protección de los humedales, los microemprendimientos y las pymes, los oficios conocidos, y por consenso, en lugar del atropello de las grandes empresas de la llamada “patria contratista” que han vivido succionando los recursos del estado.
3-Cuáles son las vías previstas para asegurar la participación social, de modo que un emprendimiento de magnitud tenga la debida “licencia social”, que los entrerrianos reclamamos con energía en otros casos y también en este de Gualeguay que involucra plantas de hormigón, energía y extracción de arenas.
4-Cuáles son los estudios de impacto en el ambiente y en la sociedad que realizaron para avanzar en el proyecto de Puerto Ruiz, considerando que los derechos precautorios están garantizados por la Constitución.
5-Cuál será el predio que ocuparán para estas grandes plantas en Puerto Ruiz, cuando se habla de un campo que tiene pedido avanzado para una reserva natural de usos múltiples, lo cual cuadra a la perfección con las características naturales de la zona, y ese predio no pertenece a los empresarios Gualtieri.
6-Qué inversiones se pedirá al estado nacional, provincial o municipal.
7-Si han registrado los antecedentes de las empresas del grupo AFAO (Asesores Financieros Andalucía Occidental) entre las que está Frontera S.A. en la relación con el gobierno argentino y los gobiernos de varias provincias del país, a la hora de encarar proyectos que involucren al estado, en cualquiera de sus jurisdicciones.

Estimados señores: expresamos nuestro repudio a emprendimientos que pongan en riesgo la biodiversidad aquí o en cualquier parte, y principalmente en el río Gualeguay que ya sufre agresiones acumuladas. Entre Ríos necesita planes de arraigo y empleo. Consideramos imprescindible que los entrerrianos estemos bien informados y participemos sobre proyectos, radicaciones, modelo de desarrollo, y con el protagonismo de los vecinos, las organizaciones de base, para lograr una adecuada licencia social.
Unos gobiernos cercanos atropellaron en su momento con la política de los hechos consumados y generaron una situación conflictiva (veamos UPM Botnia) que lleva años y la diplomacia no logra superar. No caigamos en el mismo error.
Si colocamos por encima el trabajo, la salud del ambiente, la armonía en la biodiversidad y la transparencia, todo será más fácil.
Sin más, los saludamos atentamente.


- Centro de Estudios Junta Abya yala por los Pueblos Libres –JAPL-
- Foro Artiguista Entrerriano
- Programa de extensión de cátedra "Por una nueva economía, humana y sustentable" de la UNER.

Adhesiones particulares:
Daniel Tirso Fiorotto
Víctor Hugo Sartori
Alberto Dorati
Mauricio Castaldo
Luis Lafferriere
Mario Alarcón Muñiz
Julio Majul
Juan Antonio Vilar
Juan José Rossi
César Baudino
Carlos Weber
Pedro Aguer
Abel Schaller
Américo Schvartzman
Andrés Petric
Antonio Tardelli
Carlos Alberto Godoy
Carlos Andrade…
Carlos Natalio Ceruti
César Pibernus
Claudio Puntel
Fortunato Calderón Correa
Gustavo Lambruschini
Ignacio González Lowy
Jorge Villanova
Julio Barbagelata
Laura Peter
Lucrecia Brasseur
María José López Ortiz
Mario Daniel Villagra
Mario Escobar
Mario Leonardo Londero
Martha Bader
Martín Barral
Mercedes Fiorotto
Oscar Milocco
Ricardo Bazán
Santiago Fiorotto
Sergio Daniel Verzeñassi
Silvina Suárez
Verónica Nardín
Walter Juan Casís